Momentos, encuentros, vínculos, historias con las personas que una vez me encontraron y a través de las que yo me encontré a mí misma y hallé el amor a todos los seres.


GRACIAS SIEMPRE

Cuando confías en el universo y estás abierta a que sucedan "cosas", apareció Luz, a través de una amiga que hacía seis meses que no veía. Ella me dijo 
"creo que esto es para tí" , mandándome una de sus charlas. Enseguida me apunté. Al recibir la meditación de regalo, pensé , "que chica más generosa". Y a partir de ese momento solo tengo palabras de agradecimiento. Cómo bien dice su nombre, en mi caso ella ha puesto Luz en mi camino, saber que yo también puedo comunicar y lo maravilloso que es sentir a otras especies tan cercanas, llenan de amor mi Alma. 
Siempre supe que detrás de esas miradas tan bonitas había algo más, pero ahora mi vida ha cobrado otro sentido.

María Ángeles Samaniego

Hola, muchas gracias por desear conocer esa historia que de alguna manera nos une. Yo siempre me sentí perdida en este mundo, desde pequeña me sentí muy sola, extraña, nunca me sentí parte de nada, hasta aproximadamente 6 años que trascendió el hombre más importante de mi vida, mi abuelo, y me vine a vivir al campo. Fue entonces que conocí de verdad, porque lo vi de niña, pero me refiero a que conocí desde el corazón a un hermoso perrito, bello, puro de corazón, un gran maestro y el mejor amigo que la vida me regalo, fue lo mejor que me pasó en la vida, con él compartí los momentos más hermosos y reales, su felicidad era mi felicidad, gracias a él me conocí de verdad y encontré el camino que ahora da real sentido a mi vida, él me hizo sentir parte de todo y me sacó de la vida triste y sin sentido. Gracias a él reconecte conmigo misma y con todo, especialmente con los animalitos, que son mis grandes maestros, compañeros de viaje y amigos de corazón, gracias a él mi vida dio un gran giro. Ahora él partió hacia el cielo del amor y sufrí, cada momento lo extraño, pero gracias a él, a su ejemplo de vida, aprendí que no existe la muerte y que él, como muchos de mis otros amigos animales, siguen ahí y sobre todo siguen unidos a mi corazón, y por lo tanto están más presentes que nunca, y su felicidad es mi felicidad.
¡Hoy puedo decir que desperté!, desperté a la verdad de la vida y él fue mi gran maestro. Hoy soy feliz, me siento parte de ella y tengo una gran familia animal, que comparte su vida conmigo y juntos somos uno, todavía no sé como terminará todo, pero sé que junto a ellos cada momento es más real y hermoso, y sé que mi misión es junto a ellos y es lo que más amo. Agradezco al amor universal, por ser tan bendecida, muchas veces me pregunto, qué hice para merecer tanto amor por parte de seres tan nobles, sabios y reales como ellos.
Gracias por darme la oportunidad de abrir mi corazón contigo y con ellos, que sienten la misma conexión que siento yo, con cada uno. Gracias.

Daniela Barrientos

Hola Luz, contacté contigo hace unos meses, en la última etapa de mi galguita, Gala, un ángel blanco y el amor de mi vida. Conectaste dos veces con ella. Me sirvió porque estaba algo perdida respecto a lo que ella sentía o quería. Dos meses después se fue, y aqui me hallo aún con mi dolor e intentando mejorar día a día. La amé desde el momento que llegó a mi y la amaré el resto de mi vida. Gracias, Luz.

Pilar Fernández Cifuentes

Hola Luz. No sé si comencé a seguirte específicamente por esto. Pero es una parte de la historia.
Amo los animales. Sobre todo tengo una conexión muy profunda con los perros, desde muy niña. 
Hace unos años atrás, yo quería tener un hijo. El que era mi pareja no quería.  Yo tenía algunos pensamientos que me generaban contradicción al respecto, ya que pensaba que si quedaba embarazada de un bebé que tuviera alguna discapacidad, me iba a costar muchísimo y probablemente no me hiciera nada feliz. (En esa época yo trabajaba como  Acompañante terapéutico y la verdad es que ciertas cosas de las personas con discapacidad, me generaban un rechazo fuerte, que me era involuntario).
Entre medio de todo esto que me pasaba, en vez de tener un hijo, mi pareja me compró un perro. Quería un perro salchicha. Lo busqué por la web. Vi muchas fotos de perros pero cuando lo vi a él no quise ningún otro. Solo quería a ese perro. Lo hice trasladar desde otra ciudad. 
Cuando llegó me di cuenta de que tenía algún problema en sus ojos. No sabía bien qué, pero algo no andaba bien... finalmente me enteré de que había nacido ciego.
En un momento me costó un poco saber que tenía esa discapacidad y lo que esto conlleva.  Pero todo lo que parecía que podía ser difícil quedó bajo el manto de un amor enorme, incondicional que me generaba mi perrito. Es más, empecé a notar que su discapacidad hacía que yo sintiera más amor y ternura por él.
Pasó el tiempo y nos hemos adaptado a muchas circunstancias, nada ha sido particularmente difícil. Al contrario. Digo con orgullo a todo el mundo, que él es ciego. Porque siento eso: amor y orgullo por como sobrelleva su no-ver...
Actualmente trabajo en una institución con chicos con discapacidad (como psicóloga). El rechazo que sentía antes se ha esfumado. Los veo con amor y ternura. Como me enseñó Arturo (mi perrito)

María Soledad de Lorenzo

Hola,
mi historia con los animales empieza hace 29 años cuando compré una casita en el campo, principalmente, para cumplir con la ilusión de mis padres de tener un pequeño huerto. Para "protegerla" (¡qué  tontería!) recogimos a Bronco, mestizo de pastor aleman, de color marrón. Era un perro paciente y sabio; para que Bronco no estuviese solo, mi marido vino un día con Toby, un mastín de color arena. Toby era tranquilón y muy fuerte; cuando corría junto a Bronco, le hacía heridas al intentar atraparle.
Unos años después, recogimos de los caminos a Cuco, mestizo entre pastor alemán y husky,  de color gris. Cuco era muy vivo y alegre. 
Al año siguiente, encontramos debajo del contenedor de basura que hay delante de casa, a Ron, mestizo de la raza que denominan peligrosa, de color marrón jaspeado. Era muy bueno pero el único que perseguía a los gatos.
Ron y Cuco empezaron, años después, a no llevarse bien.  Cuando estaban juntos les poníamos a los dos bozal, y manteníamos a Cuco encerrado, parte del día. Cuco se adaptó enseguida a vivir así. 
El mismo año que recogimos a Ron, nos dio un vecino, para un familiar, a Rufo, un ratonero totalmente negro; era todo alegría, energía y salud. Unas semanas después de entregárselo al familiar, decidió no quedárselo y, sin dudarlo, nos lo quedamos nosotros, con todo el amor del mundo. 
El veterinario decía que eran perros felices ¡que alegría!
Los cinco eran especiales, pero Rufo me ayudó a superar mi pereza  al levantarme de la cama por las mañanas. Él me despertaba todos los días un poco antes de la hora de salir a pasear, antes de ir al trabajo, y siempre lleno de alegría y mucha energía. Conseguía que me levantase enseguida y  con la alegría que él me transmitía. 
Rufo fue el último en dejarnos, a los 18 años y 5 meses de edad. Fue hace cinco años y desde entonces, empezaron a venir a casa los gatos. 
Nunca imaginé que tendría gatos, ni que me iban a gustar. Tengo muchas historias, unas tranquilas y felices, otras de lucha y pérdidas, como los gatitos de semanas que han muerto en mis brazos, alguno con dolor, y como la de mi querido Pepito, un abuelito, de color blanco y negro, que vino un día a comer y le vi babear mucho; yo había leído que babear no era buena señal. Después de casi un año de tratamiento que le mantenía pero no le curaba, se marchó unos días de casa, según me dijeron, para disfrutar de la naturaleza antes de irse. Volvió muy desmejorado y ese mismo día le dormimos.
Gracias.

Pepi Cabrera

Vine de Argentina con algunos niveles de Registros Akáshicos. Lamentablemente no fue mi momento para ponerlos en marcha.Hoy, viviendo en Palma De Mallorca pero ya con 1 año aproximadamente de esto, salí a caminar diariamente a un parque, cerca de donde resido y siendo " nuevo" en el barrio me llamó poderosamente la atención que se permita un predio tan grande para perros ( acompañados de sus dueños), claro, en mi país esto no existe. Fue ahí donde se mezclaron 3 cosas que me interesan: los perros, la fotografía y el cartel de Luz donde no dudé ni 1 segundo en inmortalizarlo en formato foto.Fue ahí donde, además de ver perros me llamó poderosamente la atención el hecho que exista la posibilidad de abrir registros a nuestras mascotas o incluso tener ciertas comunicaciones con ellos.
Aquí,  hoy mi mascota es un conejo, lo cual, de entrada me pareció muy extraño...pero nos respetamos mutuamente. A partir de esto, de manera virtual, asistí a una charla que mezclaba Registros y Numerología. ¡Excelente!¡11 puntos!¡Hiper recomendable!
Luz, sin duda emana lo que su nombre indica.

Guillermo


Hola. Lo que me llevó a seguirte es la curiosidad que me da tu poder para comunicarte con los animales. Estudié veterinaria y nunca imaginé poder contar con una herramienta así. Ojalá algún día pueda hacer este curso y desarrollar la comunicación animal para saber y aprender más sobre ellos. Creo que lo que más me sorprendió fue que había animales que no querían ser atendido o adoptados ya que mi instinto siempre me llevó a ayudarlos.

Andrea Padovan

 

LUZ ANIMAL

Sevilla

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